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El embarazo y el parto te cambiarán la vida. Cuando estás embarazada debes pensar y cuidar por dos personas—tú y tu bebé. Este folleto explica:
  • Por qué es importante la atención prenatal
  • Algunos cambios que puedes tener que hacer durante el embarazo
  • Cómo planificar para el futuro de tu bebé y el tuyo

Atención prenatal

Tan pronto como pienses que estás embarazada debes llamar a tu médico para hacer una cita. La atención prenatal es el cuidado médico que obtienes mientras estás embarazada. Eso incluye atención médica y asesoramiento. Mientras más pronto obtengas la atención prenatal, mejores serán tus probabilidades de tener un embarazo y bebé saludables.

Si no tienes dinero para obtener la atención prenatal o una manera de llegar a un consultorio o clínica, hay grupos en las escuelas o en tu comunidad que te ayudarán. Habla con un consejero o con la enfermera escolar.

Consultas con tu médico

Durante tu primera consulta prenatal, tu médico o enfermera te harán muchas preguntas. Te preguntarán la fecha de tu último periodo menstrual. Eso les ayudará a determinar cuántas semanas de embarazo tienes y cuándo nacerá tu bebé (tu fecha prevista de parto). Un embarazo se mide en semanas. El embarazo normal dura aproximadamente 40 semanas.

Te harán un examen físico completo, lo que puede incluir un examen pélvico. Si nunca antes te has hecho un examen pélvico, pídele al médico que te lo explique. También te harán un análisis de orina, algunos análisis de sangre y pruebas para detectar enfermedades de transmisión sexual (venéreas).

A medida que avanza tu embarazo, acudirás al médico con mayor frecuencia. En tus consultas, tu médico puede responder cualquier pregunta que tengas. Te hará pruebas para examinar tu salud y la salud de tu bebé. No es necesario hacer un examen pélvico en cada consulta.

Clases sobre el nacimiento de un bebé

En las clases sobre el nacimiento de un bebé puedes aprender más sobre el embarazo, el alumbramiento, la lactancia y el ser madre. Hay clases especiales para adolescentes embarazadas. También hay clases que pueden ayudarte a aprender cómo cuidar a tu bebé. Eso incluye cómo alimentar, cambiarle los pañales y bañar a tu bebé. También aprenderás cómo mantener sano a tu bebé y cómo lidiar con el llanto. También puedes pedir a otras madres, familiares o al personal médico que te enseñen.

Cambios que tal vez tengas que hacer

Para tener un embarazo saludable, tal vez tengas que hacer algunos cambios a tu estilo de vida. Es importante alimentarte bien, hacer ejercicios regularmente, descansar mucho y evitar las cosas que podrían hacerle daño al bebé, como el alcohol, el tabaco, la marihuana y otras drogas (entre ellas ciertos medicamentos de venta sin receta).

Cómo elegir alimentos saludables

Aún puedes comer muchos de tus alimentos favoritos mientras estás embarazada. Sólo tienes que agregar algunas cosas para que sean saludables.

  • Prepara sándwiches y hamburguesas con lechuga, tomate y otras verduras en rebanadas y usa aderezos bajos en grasa o sin grasa.
  • Usa panes y panecillos de granos integrales, en lugar de pan blanco.
  • Agrega verduras a tu pizza, en lugar de peperoni o chorizo.
  • Bebe jugos 100% de frutas diluidos con agua, o agua carbonatada o leche baja en grasa más frecuentemente que refrescos de soda o café.
  • Come frutas y verduras frescas sin salsas o mantequilla.
  • Hornea, cocina a la parrilla o rostiza las carnes de res, ave o pescado en lugar de freírlas.
  • Come yogur, helado o queso tipo "cottage" bajo en grasa en lugar de las versiones con contenido de grasa entero.
  • Come patatas horneadas sin mantequilla o con crema agria baja en grasa en lugar de papas fritas o anillos de cebolla frita.
  • Come frutas o verduras frescas como bocadillos, en lugar de galletas dulces, papitas o barras de dulce.
La buena alimentación

Comer los alimentos correctos puede aumentar la probabilidad de que tú y tu bebé estén saludables. Necesitas nutrientes adicionales mientras estás embarazada para apoyar el crecimiento de tu cuerpo y el de tu bebé. La pirámide alimenticia desarrollada por el Departamento de Agricultura de EE.UU. ((http://www.mypyramid.gov), puede ayudarte a planear una dieta balanceada. La misma toma en cuenta tu edad, sexo y el nivel de actividad física diaria, y te muestra el número de porciones que debes consumir cada día de cada uno de estos seis grupos de alimentos:

  1. Granos
  2. Verduras
  3. Frutas
  4. Aceites
  5. Leche
  6. Carnes y frijoles

Ten en cuenta que la pirámide alimenticia no toma en consideración si estás embarazada. La mayoría de las mujeres embarazadas necesitan otras 300 calorías al día. Esas 300 calorías se incorporan rápidamente—un vaso de leche descremada y un sándwich sería suficiente.

Los dulces y algunos bocadillos no tienen los nutrientes que necesitan tú y tu bebé. Muchos de ellos contienen demasiada grasa y agregarán peso adicional que puede ser difícil de eliminar después de que nazca el bebé. Puedes aún comer los alimentos que disfrutas, pero es posible que tengas que hacer algunos cambios en tu dieta (consulta el cuadro).

Aunque tal vez te preocupe tu peso y el aspecto de tu cuerpo, el embarazo no es el momento indicado para hacer dieta o tratar de bajar de peso. Si te preocupa el peso, habla con tu médico sobre un buen plan de alimentación que te dé la cantidad correcta de calorías y nutrientes.

Como el embarazo requiere nutrientes adicionales, tu médico podría sugerirte que tomes vitaminas prenatales. Además de otras vitaminas y minerales, las vitaminas prenatales contienen hierro porque no es fácil obtener hierro suficiente de los alimentos. Como tus huesos aún están en crecimiento, también es posible que necesites calcio y fósforo extra.

Es también importante que te asegures de consumir suficiente ácido fólico todos los días (por lo menos 0.4 mg). Si se toma durante los primeros 3 meses del embarazo, el ácido fólico ayuda a prevenir ciertos defectos congénitos de la espina dorsal y el cráneo (defectos del tubo neural). En algunos casos, aunque estés tomando vitaminas prenatales, es posible que necesites tomar un suplemento de ácido fólico.

Recursos

Para encontrar un seguro médico de bajo costo o gratuito para ti y tu bebé, comunícate con:

Medicaid
http://www.cms.hhs.gov/home/medicaid.asp

Programa estatal de seguro médico para niños (SCHIP)
877-KIDS NOW (877-543-7669)
http://www.insurekidsnow.gov

Si necesitas ayuda para obtener alimentos sanos y atención médica para ti y tu hijo, comunícate con:

Programa de Cupones para Alimentos del Departamento Agricultura de EE.UU.:
http://www.fns.usda.gov/fsp/

El programa de Mujeres, Infantes, y Niños (WIC)
http://www.fns.usda.gov/wic/

El ejercicio

El ejercicio puede ayudar a fortalecerte para el parto y el alumbramiento y ayudar a reducir algunos de los malestares relacionados con el embarazo. También puede darte más energía, ayudarte a dormir bien y hacerte sentir mejor. La mayoría de las chicas deben hacer ejercicios casi todos, y tal vez todos, los días de la semana durante por lo menos 30 minutos. Los 30 minutos no tienen que ser corridos—pueden ser el resultado de varios períodos de ejercicio. Si no hacías ejercicios antes de quedar embarazada, comienza con unos cuantos minutos cada día hasta que llegues a 30 minutos o más. Caminar, bailar y nadar son buenas formas de hacer ejercicio. Antes de comenzar un programa de ejercicios, habla con tu médico para asegurarte de que no tengas ningún problema médico que pueda limitar su actividad.

El descanso

Durante las etapas tempranas y finales del embarazo, es común sentirse muy cansada. Es importante descansar lo suficiente mientras estás embarazada—tu cuerpo necesita de 8 a 9 horas de sueño todas las noches. Durante el día, toma descansos y reposa cuando te sientas cansada. El ejercicio y una dieta saludable pueden ayudarte a aumentar la energía.

Alcohol, tabaco, marihuana y otras drogas

El alcohol, el tabaco, la marihuana y otras drogas pueden hacerte daño a ti, y hacerle daño a tu bebé. Si usas cualquiera de esas sustancias, ésta es una buena oportunidad de dejar de hacerlo. Si quieres dejar el hábito pero no puedes, pregúntale a tu médico. Puede ayudarte a encontrar maneras de dejarlo.

Algunas mujeres toman medicamentos durante el embarazo para su propia salud o la del bebé. Si usas, o piensas usar algún medicamento (de venta sin receta o con receta), remedios de hierbas, vitaminas o minerales, habla con tu médico para averiguar de si es seguro hacerlo durante el embarazo.

Riesgos o problemas

Las adolescentes embarazadas corren mayor riesgo de padecer ciertos problemas médicos (como alta presión arterial o anemia) que las mujeres embarazadas mayores. Las adolescentes embarazadas también tienen mayores probabilidades de un parto prematuro. Estos riesgos son aún mayores para adolescentes menores de 15 años de edad o las que no obtienen atención prenatal.

Las adolescentes también tienen mayores probabilidades de tener enfermedades de transmisión sexual. Es posible que tengas una enfermedad de transmisión sexual y no lo sepas. O, si tienes relaciones sexuales durante el embarazo, podrías contraer una enfermedad de transmisión sexual. El usar condones de látex puede ayudar a prevenir contraer o propagar algunas enfermedades de transmisión sexual.

El ser madre

Tener un bebé significa que tienes que acostumbrarte a un nuevo estilo de vida. Tu bebé necesitará de tu cuidado durante la mayor parte del día y la noche. No tendrás mucho tiempo para las cosas que solías hacer. Es posible que te sientas cansada, sola y frustrada. Si anticipas esos cambios, tal vez te sea más fácil ajustarte.

Cuidar de un bebé puede ser muy gratificante. También representa mucho trabajo y responsabilidad, y requiere mucho tiempo y dinero. Es posible que necesites amigos, familiares o vecinos a quienes puedas llamar cuando necesites ayuda y cuando necesites tiempo para descansar. El bebé será una gran parte de tu vida por el momento, pero aún necesitas encontrar algo de tiempo para ti misma.

Debes planear el costo de criar a un bebé. Tú y tu bebé necesitarán un lugar donde vivir y dinero para los alimentos, la ropa, los pañales y el cuidado médico. Es posible que también tengas otras necesidades, como un asiento de seguridad para el auto, un cochecito de bebé o guardería.

El papá del bebé puede ayudarte con el sustento durante el embarazo, el parto y el nacimiento de tu bebé. Puede aprender cómo cuidar del bebé y compartir en su cuidado también. Sin embargo, no todos los papás quieren tener algo que ver con sus bebés. Además, no todas las madres adolescentes desean que los padres participen.

Muchas parejas adolescentes no están listas para comprometerse en matrimonio. Pero aunque no te cases, la ley exige que el papá pague manutención de menores.

Para encontrar apoyo

Es posible que tengas sentimientos confusos sobre estar embarazada. Tal vez estés contenta y al mismo tiempo asustada por el futuro. Puede serte útil hablar con una persona en quien confíes que pueda ayudarte mientras piensas sobre tus opciones y decides lo que quieres hacer.

Tal vez tus padres puedan ofrecerte apoyo y ayuda. Si crees que no puedes decirles a tus padres que estás embarazada, puede que sea útil hablar con algún otro adulto en quien confíes. Si crees que alguien puede hacerte daño, o si quieres hacerte daño por estar embarazada, habla con un médico o enfermera, un consejero escolar u otro adulto en quien confíes. También hay grupos en tu comunidad que pueden proveer apoyo y ayuda.

Cómo planear tu futuro

Puedes ayudar a crear un futuro brillante para ti y tu bebé. Haz arreglos para consultar a tu médico de 4 a 6 semanas después de nacer el bebé (posparto) para asegurarte de estar saludable y hablar de tus necesidades médicas en el futuro. También debes pensar en continuar con tu educación.

La visita de posparto

Durante la visita de posparto tu médico hará un examen completo para asegurarse de que estés sanando. ésta es una buena oportunidad de hacer preguntas sobre el futuro de su salud, la lactancia, anticonceptivos, pérdida de peso, sexo o tus emociones. Para ayudarte a recordar todo sobre lo que deseas hablar, apunta las preguntas que tengas y llévelas a tu consulta.

El amamantamiento

Amamantar es la mejor manera de alimentar a los recién nacidos y bebés. La leche materna ayuda al bebé a resistir las enfermedades y alergias. Amamantar también es menos costoso que el biberón y puede ayudarte a regresar a tu peso de antes del embarazo más rápidamente.

No te sorprendas si la lactancia no te resulta fácil desde el comienzo. Tanto tú como el bebé necesitan sentirse cómodos. Si el bebé se calma después de lactar, orina y está creciendo, significa que está recibiendo suficiente leche. Amamantar tan sólo por unas cuantas semanas representa beneficios para la salud del bebé. Los estudios han demostrado que los bebés que son amamantados contraen menos infecciones de los oídos y tienen menos infecciones intestinales que los bebés que no lo hacen.

Anticonceptivos

Usa métodos anticonceptivos, como condones, para protegerte de las enfermedades de transmisión sexual y de otro embarazo. Después de tener un bebé, hay muchas opciones de anticonceptivos. Habla con tu médico sobre cuál sería el mejor método anticonceptivo para ti y cuándo debes comenzar a tomarlo.

La escuela

Planificar tu futuro también implica terminar la escuela. Aunque no te sientas bien o estés confundida o asustada, intenta continuar yendo a la escuela. Terminar tu educación te ayudará a obtener mejor empleo, ganar más dinero y crear una vida mejor para ti y tu bebé.

Es posible que necesites ayuda para permanecer en la escuela. Pregúntale a un consejero sobre programas comunitarios que ofrecen transporte a la escuela, cuidado de niños o clases particulares en el hogar. Si no puedes terminar la secundaria, puedes tomar una prueba para obtener el diploma de equivalencia general GED.

Por último...

Tener un bebé significa enfrentar muchos cambios y retos nuevos. Tienes mucho que aprender en poco tiempo y necesitarás ayuda y apoyo adicionales. La atención prenatal y un estilo de vida sano pueden ayudarte a permanecer saludable y a tener un bebé saludable. Estar preparada para tu bebé y planificar tu futuro puede marcar una gran diferencia en la vida de tu bebé.

Glosario

Anemia: Un nivel bajo de hierro en la sangre.

Anticonceptivos: Métodos para evitar el embarazo.

Defecto del tubo neural: Un defecto congénito que resulta de un desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal o sus recubrimientos.

Examen pélvico: Un examen de los órganos sexuales de la mujer (interior y exterior) mediante el uso de las manos y a veces un espéculo (un instrumento de metal o plástico que se usa para examinar la vagina).

Enfermedad de transmisión sexual (STD, por sus siglas en inglés): Una enfermedad que se propaga mediante el contacto sexual.

Este folleto de educación de pacientes fue elaborado bajo dirección del Comité de educación de pacientes del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists). Diseñado como instrumento de ayuda para los pacientes, el mismo presenta información y opiniones actuales relacionadas con la salud femenina. El nivel promedio de dificultad de lectura de esta serie, basado en la fórmula de Fry, es de 6to a 8vo grado escolar. El instrumento de Evaluación de Idoneidad de los Materiales (Suitability Assessment of Materials [SAM]) clasifica la calidad de los folletos como "superior". Para garantizar que la información esté al día y sea precisa, los folletos se revisan cada 18 meses. La información de este folleto no especifica ningún curso exclusivo de tratamiento o procedimiento que deba seguirse y no debe interpretarse que la misma excluye otros métodos de práctica aceptables. Las variaciones que tomen en cuenta las necesidades individuales de la paciente, sus recursos y las limitaciones particulares de la institución o el tipo de práctica pueden estar indicadas.

Derechos de autor © agosto de 2007 por el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de extracción, publicarse en la Internet, ni transmitirse de ninguna forma ni por ningún método, sea electrónico, mecánico, de fotocopiado, grabación o de cualquier otra índole, sin obtener previamente un permiso por escrito de la editorial.

ISSN 1074-8601

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